No puedes fallar

por

Ese del fondo arrodillado en el suelo con jersey rojo, soy yo.

Finalmente haciendo lo que amo y para lo que he dedicado tantas y tantas horas, días, meses y años.

Ayudar a salvar una vida

O al menos a mitigar el dolor

Habíamos ido al aeropuerto a despedir a mi madre que regresaba a Perú cuando de pronto hemos oído a una madre gritando y llorando:

– Por favor! Salvar a mi hijo! No respira

– Por favor!!!

Yo estaba a unos 30 m …..

Lo cierto es que tengo cierto temor siempre a que no pueda salvar o ayudar pero he visto que no había nadie en ese momento que le pudiera ayudar y ella gritando sola.

He comenzado a correr hacia ella con mi mente en ese momento bullendo de posibilidades diagnósticas y preguntándome además: Podré salvarlo? Y si se muere en mis manos?

Pero muchas veces aunque temas, tienes que dar ese paso.

Le he pedido a la madre que me pase al niño y en seguida he mirado si respiraba y si tenía latidos. Lo he tumbado en el suelo y he visto que estaba convulsionando.

También he visto que estaba muy muy caliente

He hablado con la madre que en medio de su llanto me ha contado que estaba con fiebre alta y que le dio Paracetamol.

Soy cirujano. Veo adultos y además no veo niños desde aquel mi internado en el gran Bravo Chico Hope 😊

Pero he visto miles y miles de pacientes y afortunadamente he sabido que era una convulsion febril ( causa a estudio).

He desnudado al pequeño y he pedido una botella de agua con la cual le he mojado la cabeza y el vientre y se ha refrescado un poco.

Luego ha comenzado a reaccionar.

Y luego ha llegado una gente buena a decirme que es médico y pediatra así que le he cedido mi lugar para que puedan ayudar de la mejor manera.

No sé cómo definir todo lo que he sentido.

Miedo, responsabilidad, satisfacción.

Nunca sabes con lo que te puedes encontrar, pero es feliz saber que pudiste si acaso ayudar en algo 😊😊